Cuanto consume mi calefacción. La demanda y su variación. Retraso.

inspeccionEl análisis térmico de una instalación es obligado por la normativa. El altísimo número de variables y parámetros que hay que manejar establece un solo camino para su realización: el uso de un equipo informático y un programa de modelado energético avanzado. Algo que se ha demostrado que ahorra al menos un 20% en cuanto a la ejecución y consumo de una instalación.

No obstante el coste de dicho análisis térmico realizado por personal especializado y con la ayuda de equipos de proceso tiene un coste que lo ha convertido en inexistente. Sencillamente no se hace.

Existen una serie de parámetros que dependen de la situación del edificio y la instalación, los preexistentes, de los que ya hablé en otra entrada. Además también existen unas variables que deben ser tenidas en cuenta y que determinan lo que podría consumir la instalación: la demanda.

Este es un concepto que genera mucha confusión. Sencillamente lo que consumiría una determinada vivienda o local en los servicios de calefacción, climatización y agua caliente sanitaria (para mi ámbito laboral), aunque también debería tener en cuenta los costes eléctricos de aparatos y iluminación. (ConsumiRÍA, no tiene porqué hacerlo)

Imagina este supuesto: a media tarde un día de verano con temperatura exterior de 30 ºC. El aire caliente entra por las ventanas, calentado el que ya está dentro (si estuviera más frío). Incluso aún teniendo las ventanas cerradas, el calor del sol incide, por radiación, en nuestros muebles, nuestros textiles o nuestro suelo y paredes. Cuando hace calor fuera, lo único que puedo hacer es intentar evacuarlo al exterior mediante el uso de un equipo refrigerante.

¿Qué pasa si calientas una piedra con un fuego, o en el horno? Que mantiene el calor un rato. Un periodo de tiempo que no es igual si en su lugar calentamos una cuchara metálica. La cuchara se enfría rápidamente, sin embargo una piedra tarda más. Por no hablar de lo que pasa si en lugar de una piedra tengo varias.

Imagina por lo tanto, que el calor del sol ha incidido en los muros de tu casa, exteriores o interiores, los ha calentado y ese calor va a cederse poco a poco. Por eso en verano aunque baje la temperatura, tu casa se queda caliente incluso días.

A esos tipos de calor, simplificando, se les llama convectivo y radiante. El sol calienta el aire y este te da calor a tí (convectivo). El sol calienta los muros (radiante) y luego estes muros calientan el aire y luego a tí (convectivo de nuevo).

Fíjate en el retraso. El calor radiante se acumula en los cerramientos de tu vivienda y no actúa justo en el mismo momento que el sol está transmitiendo calor. Ese calor radiante acumulado se va cediendo, paulatinamente, durante un periodo largo de tiempo ¿Cómo se puede calcular esto así, en un pispas, más o menos? Sería lo que me diría a mi un usuario. La respuesta: no se puede. Se puede suponer, pero ese tipo de retraso depende de muchos factores que se pueden cuantificar e introducir en el cálculo hecho por ordenador.

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