Caldera de gas, biomasa o aerotermia. Instalaciones y normativa más complejas.

dificil elegirCada vez soy más ecologista. Cuando veo crecer a mis hijos es cuando más me preocupo por el mundo que les voy a dejar. Yo no puedo actuar por los demás, así que me conduzco por una de las máximas del ecologismo.

Actúa localmente, piensa globalmente.

Yo hago lo que puedo y espero que cada gota de agua cuente en este océano en el que vivimos. Ayudo a personas a tomar decisiones sobre energía, esa es mi gota de agua.

Tengo una instalación que gasta mucho dinero. Consume mucho.

Esta es una de las frases más habituales. Mucha gente ha sido muy mal asesorada y cuenta con una instalación mal hecha. Una caldera que pierde todo el calor en circuitos que no hacen falta, un sistema de biomasa, un suelo radiante, una aerotermia que no se adapta al cliente.

La solución es quitar la biomasa y poner gas propano. O poner aerotermia.

Un usuario escucha en el telediario como en Somalia han instalado una central de biogás procedente de los gases de digestión de los animales y se le ocurre que es su solución perfecta.

Aquí en España prácticamente nadie ha hecho semejante cosa, pero el usuario, erre que erre, busca a alguien que le instale el sistema maravilloso que quiere, y claro, lo encuentra.

Nunca olvidaré aquel cliente que me pidió un informe diagnóstico de su instalación de calefacción. No funcionaba bien, consumía mucho y no ofrecía el confort que debía…”¡claro!, la diseñé yo mismo”, me decía el propietario.

Leyes y más leyes.

Seguro que estás pensando que lo que tenía que pasar es que pusieran una ley u otro reglamento para que alguien “controlara” esto. El mejor ejemplo es la energía solar: existe una ley que obliga a colocar captadores solares en las nuevas viviendas y los ponen pocos. Todos queremos leyes que nos protejan de los demás, que ellos la cumplan. Yo no, yo soy más listo y buena persona.

Así el futuro de las instalaciones se me antoja modular y simplista. Sistemas que los usuarios puedan entender y comprender fácilmente. Unidades de emisión y unidades de generación independientes. Con sistemas de control que no exijan tener un grado en Harvard para poner la calefacción. Las energías deben simplificarse y algunas desaparecer.

Antes comprabamos el pan, la leche, la carne, el pescado, los zapatos y los hilos cada uno en un sitio distinto. Ahora existen supermercados que proveen de todos los productos. Los sistemas más económicos de instalación se extenderán en cuanto estén disponibles y accesibles, sea la batería de Tesla o una caldera de gas sencilla.

Anuncios

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s