Calderas murales de acumulación o de microacumulación.

Ya he comentado en varias entradas la obligación normativa que existe en Galicia respecto a la necesidad de asegurar un determinado confort en la producción de agua caliente sanitaria (A.C.S.) cuando se instala una caldera o un sistema de calefacción mixto, con los servicios de calefacción y A.C.S.

Huyendo de cuestiones y justificaciones técnicas, desde mi punto de vista, la realidad es esta. La mayoría de nosotros hemos crecido con unos equipos instalados en nuestras casas en los que la producción de agua caliente sanitaria para las duchas era mínima. Esto ha conseguido que el nivel de exigencia medio de los usuarios sea mínimo, sobre todo cuando una decisión de este tipo implica cantidades elevadas de dinero.

Si uno ha crecido con un calentador a gas de 11 L/min, no se imagina el confort que le puede dar una buena ducha o baño. Para mi la ducha es uno de los mejores inventos de la humanidad. Nada mejor que después de un largo día de trabajo el placer de una ducha sin que se acabe la bombona de butano, con un caudal de agua adecuado (no digo exagerado), y si además se cuenta con duchas más completas el placer es inigualable.

ducha al lado del mar

Si se va a instalar una caldera mural, lo normal en una vivienda que se use habitualmente sería montar una caldera con acumulación incorporada. Dichas calderas tienen una determinada cantidad de agua (45, 60 L, depende del fabricante) que la caldera se encarga de mantener siempre a punto para su uso. Otro día hablaremos de si el hecho de mantener agua caliente es ahorrar o no.

Sin embargo, mi recomendación para aquellas viviendas que no se usen habitualmente es una caldera de producción instantánea. Si alguien cuenta con una vivienda que solo use algunos fines de semana, o en periodos vacacionales, lo más adecuado sería una caldera con una potencia, y por lo tanto, caudal adecuado.

Además de calderas de acumulación y de producción instantánea, en el mercado existe calderas de microacumulación. Estas cuentan con pequeños depósitos de 4 o 6 L, cuya función no es aumentar el caudal de agua disponible. Estos depósitos “tampón” tienen más bien la función de homogeneizar la temperatura del agua que se suministra, para evitar las subidas y bajadas de temperatura de un par de grados que pueden suceder al abrir o cerrar uno u otro grifo.

Por lo tanto la caldera de microacumulación otorga un confort mayor evitando subidas y bajadas de temperatura en el agua, pero no aporta más caudal.

Anuncios

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s